domingo, 29 de octubre de 2017

CONCLUSIONES 

XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS 

DE ANDALUCÍA




  • Lo que realmente importan a las bibliotecas son las personas. Por estas, las bibliotecas trabajan y se adaptan a ellas según sus necesidades. Ahora más que nunca las bibliotecas se abren a la sociedad, son sensibles con los problemas de las personas y contribuyen a hacerlas más felices y más libres.
  • Las bibliotecas son inclusivas: en ellas caben todas las personas y todos los colectivos. Las bibliotecas son espacios para compartir información, ideas y opiniones que ayudan a transformar la sociedad.
  • Las bibliotecas son mucho más que cultura, es un lugar de encuentro y adaptadas a realidad de su entorno. Deben ser una alternativa a las propuestas comerciales.
  • Las bibliotecas son ventanas para el asombro, son una oportunidad para el desarrollo colectivo e individual. Las personas son lo que realmente importan en las bibliotecas a través de ellas se cambian comunidades, se cambian ciudades y se cambian países.
  • Las malas bibliotecas construyen colecciones. Las buenas bibliotecas construyen servicios. Las mejores bibliotecas construyen comunidad.
  • Las bibliotecas cambian vidas y las personas cambian las bibliotecas. Ninguna institución ni pública ni privada ofrece hoy a la sociedad servicios de información, ocio y cultura a coste cero.
  • Las bibliotecas como garantes de la democracia y la libertad, son espacios abiertos e integradores, trabajan con personas de la manera más democrática posible y acercando siempre sus colecciones y servicios para crear comunidades.
  • Las bibliotecas no son un gasto, sino que son una inversión. El ROI de la biblioteca demuestra el valor de su inversión para la ciudadanía. Las bibliotecas generan un gran impacto social y económico, en definitiva, no son un gasto sino un beneficio.
  • El retorno de la inversión pone en valor la rentabilidad social y económica de la biblioteca y nos sirven para modificar la apreciación que políticos y ciudadanos tienen sobre estas.
  • Socializar la biblioteca es abrirla a toda la sociedad y crear alianzas para colaborar con otras entidades y así para crear una comunidad mayor a su alrededor.
  • La sociedad debe tener una imagen de las bibliotecas como centros de cambio, innovación y revolución. Para ello es imprescindible que los profesionales de las bibliotecas trabajen la comunicación y la visibilidad, la participación social, y la transformación digital.
  • La biblioteca hay que abrirla a los canales de comunicación, mostrando experiencias y valores reales y tangibles para la sociedad, empoderando la labor que realizan sus profesionales a través del tiempo.
  • Algunas claves para el éxito son: trabajo constante, ilusión, entusiasmo, creer en lo que uno hace, aceptar los retos y arriesgarse, experimentar, aprender de los errores, ser perseverante y darnos tiempo para ver los resultados.
  • Además no solamente basta con buscar otras vías, sino que se hace más que necesaria la continua formación del personal bibliotecario como compromiso ético, trabajar la polivalencia de perfiles profesionales en las bibliotecas, hacer que la ciudadanía se sienta copartícipe de la gestión bibliotecaria, convertir a las bibliotecas en el “tercer lugar”… En definitiva, trabajar lo imposible para hacer realidad lo posible.




martes, 17 de octubre de 2017

ENTREVISTA CON LOS COLABORADORES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA: Antonio Tomás Bustamante Rodríguez



Antonio Tomás Bustamante Rodríguez
Coordinador General de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía
Presidente de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios

¿Por qué Huelva para celebrar las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?

La AAB en su afán de estar lo más cerca posible de todos los profesionales de Andalucía, hace cuatro años que hizo sus primeros contactos institucionales con la ciudad de Huelva, para poder ver la posibilidad de celebrar en Huelva en la Casa Colón las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía. Ahora, tal y como fue hace ya 23 años, en el mismo lugar de las VIII Jornadas Bibliotecarias de Andalucía volvemos a encontrarnos. Hemos querido volver a Huelva para estar cerca de los compañeros de esta provincia y de toda Andalucía, pero además queremos agradecer la magnífica acogida de la provincia, de sus profesionales, de sus instituciones públicas y de nuestros patrocinadores y colaboradores que siempre están ahí apoyando a unas Jornadas que, aunque son de ámbito andaluz, recibimos asistentes de toda España e incluso del extranjero.

Queremos agradecer de todo corazón a toda Huelva y su provincia el acogernos de la manera que lo estáis haciendo, de sentirnos parte de vuestros grandes acontecimientos como son la celebración del 525 Aniversario del Encuentro entre dos Mundos y de la Capitalidad Gastronómica de Huelva en este año 2017.

“Biblioteca social: biblioteca y sociedad”, ¿porque este lema de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía? 

“Biblioteca social, Biblioteca y sociedad” tema de candente actualidad que tenemos la obligación de abordar desde nuestra profesión. Todos somos conscientes de la gran labor social de la biblioteca y también de la imagen que la sociedad tiene de nuestras bibliotecas y de nuestra profesión. No podemos concebir la biblioteca sin vincularla con la sociedad, es más, nuestras bibliotecas públicas hoy por hoy es la única institución, ya sea pública como privada, que da servicios a la sociedad de información, educación y ocio a coste cero para el ciudadano. Desde la AAB creemos que es un tema fundamental en el presente, pero será un eje estratégico en el desarrollo de nuestras bibliotecas en el futuro, y por eso estas Jornadas.

En ellas queremos debatir, compartir conocimientos y experiencias que nos permitan ahondar en conceptos de como las bibliotecas cambian vidas y las personas transforman las bibliotecas. Qué imagen damos a la sociedad, en que tenemos que cambiar y mejorar para darle visibilidad a una profesión y a los servicios que desde nuestras bibliotecas ofrecemos. Como percibe la sociedad nuestra labor diaria y cómo podemos ser imprescindibles para las personas y saber poner en valor nuestros servicios de cara a la ciudadanía. Tenemos la obligación de conocer el retorno de la inversión y de como por cada euro invertido en bibliotecas se multiplica por más de cuatro en beneficios directos e indirectos en la sociedad y saber utilizarlo para defender nuestros servicios ante las administraciones públicas.

El compromiso social de la biblioteca y su labor social como beneficio real para nuestra sociedad en los tiempos que estamos, nos lleva a plantearnos muchas cuestiones que pretendemos compartir, intercambiar y debatir contigo en estas Jornadas.

¿Cuál ha sido tu cometido desde la Coordinación General de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?

Las Jornadas que organizamos desde la Asociación Andaluza de Bibliotecarios llevan mucho trabajo detrás. Nosotros mismos lo planificamos, organizamos y gestionamos todo, para poder seguir ofreciendo unas Jornadas de calidad a la comunidad profesional a unos precios muy reducidos.

Para nosotros lo importante es compartir conocimientos y experiencias con los compañeros, intentar estar cerca de los profesionales y ser verdaderos catalizadores de cómo se encuentran las cosas para la profesión. También hay que decir que allí donde vamos siempre nos encontramos una magnífica acogida de los compañeros, siempre hemos tenido esa suerte y eso nos da fuerza para seguir trabajando por y para la profesión.
Yo como coordinador general tengo la obligación de supervisar y ayudar en todo lo que se me requiere, unas Jornadas de este calibre donde siempre conseguimos superar en 300 el número de asistentes, conllevan infinidad de trabajos y relaciones institucionales que como presidente de la AAB me corresponden. Pero en la AAB somos un equipo que funciona de mil maravillas y da gusto trabajar con mis compañeros de Junta Directiva en conseguir sacar a delante años tras año nuestras Jornadas. La relación con el Comité Organizador a través de Valle Riego y del Comité Científico a través de Ana Real, junto con nuestro administrativo Rubén Camacho ha sido constante y fundamental para que sean una realidad las Jornadas que hoy tenemos a escasos tres días de su inauguración. De igual manera tengo que decir que a pesar de los dos años de trabajo y preparación, es muy gratificante acercarnos a todos los profesionales de Andalucía y poder ofrecerles todo lo que hacemos por ellos y la profesión, y lo mejor de todo es que siempre responden por encima de nuestras expectativas.

 A fin de cuentas, las Jornadas son en el resultado final del entusiasmo, el esfuerzo, el buen clima de trabajo en equipo y la suma de las aportaciones de cada uno de los que trabajamos en este proyecto en el que todos creemos.

¿Qué destacarías para los profesionales de nuestro sector, que nos deparan los tiempos presentes y venideros?

Nuestra profesión esta sometida a constante y profundos cambios en sus funciones, tareas, perfiles. Aunque sin duda hoy día debemos empezar a darle un mayor valor a nuestra profesión y buscar darle la visibilidad que merece, para ello es fundamental que nosotros como profesionales cambiemos la imagen de nuestras bibliotecas, y pasar de ser vistos como centros de información a ser espacios sociales. Nuestras bibliotecas deben ser verdaderos motores culturales que las conviertan en un referente social, económico y cultural adaptándose a los nuevos modelos de la sociedad. Tenemos que cambiar la manera de cómo percibe la sociedad nuestra labor diaria y cómo podemos ser imprescindibles para las personas y saber poner en valor nuestros servicios de cara a la ciudadanía. El compromiso social de la biblioteca y su labor social como beneficio real para nuestra sociedad en los tiempos que estamos, nos lleva a plantearnos muchas cuestiones que pretendemos compartir, intercambiar y debatir en estas Jornadas y que a buen seguro serán ejes estratégicos en el desarrollo de nuestras bibliotecas en el futuro.

¿Por último qué le dirías al resto de los profesionales andaluces para que compartan con nosotros estas XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía en Huelva los días 20 y 21 de octubre?

Para la AAB las Jornadas son el momento y el lugar para volver a encontrarnos, o para conocernos, compartir experiencias, para debatir, para hablar de nuestras cosas, para reencontrarnos con amigos colegas y compañeros, para aprender todos y también para pasar unos magníficos días en Huelva.

Os invito a venir, estamos seguros que nuestras Jornadas no os dejarán indiferentes a nadie. Tenemos todo preparado para que, a parte de un rico y extenso programa científico, podamos divertirnos con diversas actividades lúdicas, como la entrega del Premio AAB a la Mejor Iniciativa Bibliotecaria, o la celebración en nuestro coctel de bienvenida del “Club de la Comedia Bibliotecaria” donde los compañeros de profesión tendremos la posibilidad de compartir experiencias, y risas ante todo.

Está todo dispuesto, lo hemos diseñado con la mayor ilusión y el mayor entusiasmo posible, y tendremos un novedoso formato, y muchas sorpresas, solo faltas tú como invitado de esta fiesta, ¡¡¡¡OS ESPERAMOS EN HUELVA!!!!





lunes, 16 de octubre de 2017

ENTREVISTA CON LOS COLABORADORES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA:
Rubén Camacho Fernández




Rubén Camacho Fernández
Secretaría de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía

¿“Biblioteca social: bibliotecas y sociedad”, lema de nuestras XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía, como crees que la profesión está concienciada en este tema?
Nuestra profesión desde hace muchos años trabaja de manera indirecta en este tema. Es verdad que en los últimos años se le ha puesto nombre a todas aquellas actividades que se realizaban con los usuarios de manera normalizada, pero sin saber exactamente que se estaba abriendo un nuevo campo para las bibliotecas y sus servicios. A todo ello hoy le denominamos “Biblioteca Social”.
Las bibliotecas han ido evolucionando, igual que la sociedad; y con ello, se han prestado nuevos servicios en las bibliotecas. El abanico de posibilidades de acción se abre para los nuevos profesionales de las bibliotecas. Solo se trata de reinventarnos, de mirar con otro punto de vista y sacar lo mejor de las bibliotecas hacia los usuarios. Es el proceso evolutivo, normal, que deben seguir las bibliotecas y también los bibliotecarios. Una implicación en la sociedad, una implicación más social que deben encabezar los profesionales que gestionan las bibliotecas.

¿Qué destacarías para los profesionales de nuestro sector, y que nos deparan los tiempos presentes y venideros?
Desde la aparición de la crisis, nuestro sector se reinventa día a día. Frente a corrientes negativas, en cuanto a la labor que hacen las bibliotecas, los profesionales deben sacar lo mejor de sí mismos para defender la posición social de las bibliotecas y la labor que realizan en medio de la comunidad.
El tiempo presente va mejorando poco a poco, ya que la población, sobre todo a raíz de las crisis de los últimos años, se ha dado cuenta de la labor que realizan las bibliotecas. El futuro no pasa sin continuar la evolución que hemos tenido en los últimos tiempos. No nos podemos quedar estancados; hay que seguir el ciclo evolutivo que va marcando la sociedad. Hay que ir al mismo ritmo de la sociedad, hay que caminar de la mano y con el mismo pie.

Por todos es asumido ya el valor social de las bibliotecas, pero ¿cuál crees que es el verdadero valor de nuestra profesión para la sociedad actual?
Pensemos durante unos segundos en alguna biblioteca, sobre todo en poblaciones de pocos habitantes. ¿No son las bibliotecas de estas localidades los centros culturales? Allí se dan cabida a todo tipo de personas sin distinción. Ahí es donde está el verdadero valor de nuestra profesión: dar un servicio gratuito a la sociedad en general, y en la medida de lo posible, hacer partícipe de la biblioteca a los usuarios; que sean ellos mismos, también, los que día a día construyen la biblioteca como ente cultural en medio de la sociedad.

¿Qué crees que aportas o cuál es tu labor en las Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?
Como parte de la Secretaría de la Jornadas aporto mi labor profesional en el buen desarrollo de las Jornadas. Desde la Organización se viene trabajando desde hace dos años para que las Jornadas sean ese lugar de encuentro profesional donde se pueden actualizar conocimientos, para una mejora de la biblioteca y de la profesión. Una labor callada que muestra su cara en las Jornadas. Espero que todo el que asista a las Jornadas se vaya con una sonrisa en la cara, y que noten que la AAB es su asociación profesional. La asociación de todos los profesionales de las bibliotecas y la documentación en Andalucía.

¿Qué nexo de unión podemos sacar entre el lema de las Jornadas y el 525 aniversario del primer viaje de Colón a América?
Totalmente unidos. La unión y asimilación de las culturas española y americana supuso una integración social que todavía hoy en día se puede ver en toda Latinoamérica, sobre todo en las distintas muestras de expresiones culturales. Esta asimilación y adaptación al entorno es la que hoy se hace en las bibliotecas. Es destacable en estos días el 525 aniversario de la apertura del nuevo mundo, y por ello, nuestro sector se traslada en los próximos días a Huelva, para así conmemorar aquel encuentro entre los dos mundos, el encuentro de dos culturas, el encuentro de dos sociedades.
En esta edición de las Jornadas contaremos con ponentes venidos del otro lado del Atlántico, y también con asistentes de diversos países del entorno colombino.

¿Cuál es tu opinión de la labor desarrollada por la Asociación Andaluza de Bibliotecarios?
La AAB es hoy en día una de las asociaciones profesionales más importantes y con más prestigio de España. Las Jornadas Bibliotecarias de Andalucía llegan a su XIXª edición, y esto es muestra de la labor, que desde sus inicios, tiene la AAB hacía las bibliotecas y los profesionales que las atienden. Las Jornadas siguen siendo el evento más importante a nivel profesional bibliotecario de nuestra Comunidad Autónoma. Una vez más los bibliotecarios confían en la labor de la AAB para la actualización de contenidos, y, sobre todo en defensa y en pro de la mejora de la profesión y de las bibliotecas. Las diversas procedencias de los asistentes nos reafirman en nuestro modo de actuar. Llegar hasta aquí ha sido un proceso en el que ha colaborado toda la profesión

¿Qué le dirías al resto de los profesionales andaluces para que compartan con nosotros nuestras Jornadas?
Les diría que las Jornadas nunca defraudan, ni dejan indiferente a nadie. Ineludible es el encuentro bianual con profesionales que comparten nuestra pasión por las bibliotecas. Una pasión compartida nos ayuda a reafirmar nuestra labor bibliotecaria. No es posible desarrollar una trayectoria laboral en las bibliotecas sin salir de vez en cuando de ellas y reinventarnos en nuestras acciones. El trato con los compañeros de profesión es esencial, y en las Jornadas encuentran el momento perfecto para reunirse.
Es el momento de verse de nuevo las caras, es el momento de ese trato amable y cercano con los compañeros, es el momento social de los bibliotecarios. Te esperamos en Huelva.




viernes, 13 de octubre de 2017

ENTREVISTAS CON LOS COLABORADORES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA: 
María del Valle Riego Fernández




María del Valle Riego Fernández
Coordinadora del Comité Organizador de las
XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía


¿”Biblioteca social: biblioteca y sociedad”,  lema de nuestras XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía, cómo crees que la profesión está concienciada en este tema?
El lema de estas Jornadas me ha gustado desde que nos lo comunicasteis. La biblioteca, especialmente la pública, siempre ha estado vinculada a la sociedad, y de hecho, una de sus funciones tradicionales ha sido satisfacer las necesidades de información, educación y ocio del colectivo para el que se crea. Por ello, es algo que no nos viene de nuevas, sino que esta concienciación de la importancia de nuestras bibliotecas para la sociedad y de nuestra propia labor,  es algo inherente a los bibliotecarios. Punto y aparte son las circunstancias, infraestructuras  y los recursos con los que trabajamos, que no cumplen nuestras expectativas ni las de los ciudadanos y limitan mucho nuestro trabajo. En este sentido, queda mucho por hacer por parte de las administraciones de las que dependen nuestras bibliotecas; ellas son las primeras que se deberían concienciar de su importancia y de lo necesarias que son las bibliotecas para cualquier sociedad.

¿Qué destacarías para los profesionales de nuestro sector, y qué nos deparan los tiempos presentes y venideros?
Para los bibliotecarios el adaptarse a los cambios y a la aparición de nuevas tecnologías es una constante desde la existencia de esta profesión. Desde el uso las fichas bibliográficas en papel de 7’5 por 12’5 cm., pasando por la incorporación de los ordenadores,  la aparición de internet y los libros electrónicos,  y la interacción a través de las redes sociales …todo esto nos ha hecho simbiotizarnos e ir evolucionando casi a la misma vez que estos cambios han llegado a nuestro ámbito de trabajo.
Lo que está por venir es difícil de vaticinar, pero lo que sí está claro es que el papel del bibliotecario está en constante cambio. Ha dejado de ser la persona encargada de callar a los niños en la sala y de guardar como un gran tesoro los libros para convertirse en gestor de la información que sepa discernir la información pertinente que pueda obtener cualquier usuario googleando, un gestor de redes sociales, un dinamizador de colectivos afines a la biblioteca, a veces hasta psicólogo y trabajador social, un informador y creador en todo su concepto, que atraiga a los usuarios a su biblioteca, en definitiva, un profesional todoterreno. Siempre te hablo desde el punto de vista del profesional de una biblioteca pública, que es donde yo trabajo.

¿Cuál ha sido tu cometido desde la Coordinación del Comité Organizador de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?
La verdad es que cuando hace dos años nos propusieron hacer las Jornadas aquí en Huelva, me entusiasmé y supuso para mí  un interesante reto personal y profesional. Siempre pensando en el colectivo bibliotecario de la provincia de Huelva, que las Jornadas se celebren aquí, después de más de 23 años desde las últimas, es para nosotros una gran oportunidad de ser embajadores de los compañeros que van a asistir. Además, es una excelente puerta de acceso a todos los conocimientos que se van a transmitir durante los dos días de duración de las Jornadas.
A lo largo de estos dos años he mantenido un contacto continuo con Rubén, administrativo de la AAB, y mano a mano hemos ido tomando muchas decisiones sobre la organización del evento. Con la coordinación del Comité Organizador, he comprobado que el trabajo en equipo es muy enriquecedor, permite aprender a oír y ser oído para luego tomar las decisiones más pertinentes. Esperamos que en el resultado final de las Jornadas se pueda ver el entusiasmo, el esfuerzo, el buen clima de trabajo y la suma de las aportaciones de cada uno de nosotros.
Quienes me conocen saben que me gusta tener todo siempre bien atado y organizado, y creo que eso lo han podido comprobar los compañeros del Comité, con los que he mantenido un contacto constante y fluido, sobre todo durante este último año. A todos ellos agradezco su colaboración e implicación. Por ello, quiero destacar la importancia de la cooperación y el trabajo en grupo, dando especialmente las gracias a Lourdes Fernández  y a Lucía Bascón, con las que por cercanía en el trabajo, he pasado muchas horas dialogando, poniendo ideas en común, valorando la mejor opción, dando vueltas a la cabeza y cambiando de opinión. En definitiva, decidiendo lo que creíamos más adecuado,  a golpe WhatsApp, con papel en mano o por correo electrónico.

La coordinación ha implicado, además, contactar con personas muy diversas y de ámbitos muy dispares tanto para obtener el patrocinio de las Jornadas como para los suministros necesarios. Contactos que a veces han sido fructíferos, pero que en otras muchas ocasiones han sido ignorados, y esto viene a corroborar, que las bibliotecas en particular, y la cultura en general, no tienen todavía reconocida su verdadera importancia social. Esto ha sido así, especialmente con las empresas ajenas al ámbito bibliotecario. En cambio, las empresas vinculadas a las bibliotecas universitarias han respondido de manera muy positiva ante nuestra demanda, como puede constatar Isabel Lara. A pesar de estos pequeños contratiempos y de llamar a puertas que ni si quiera se han abierto, coordinar las Jornadas ha sido un trabajo muy enriquecedor a nivel personal y profesional. He vivido de cerca todo el trabajo que hay detrás de cualquier evento, y valorar siempre, los cimientos de la casa que no se ven pero que hacen que se sostenga.

¿Cuál es tu opinión de la labor desarrollada por la Asociación Andaluza de Bibliotecarios?
La labor del a AAB es fundamental para el colectivo bibliotecario andaluz. Es una Asociación muy activa, con varias líneas estratégicas de actuación. Para mí son muy importantes las acciones que desarrolla encaminadas a la formación continua de los bibliotecarios, como son los cursos que se programan anualmente así como la celebración cada dos años de las Jornadas Bibliotecarias de Andalucía.
Quiero resaltar también la constante presencia de la AAB en todos los foros y eventos profesionales que se celebran en España,  su continua actividad en la redes sociales con información siempre actualizada así como la relación que mantiene con las diferentes administraciones en pro de la defensa de nuestro colectivo profesional .
A pesar de toda esta labor que desarrolláis, presiento que no son muchos los profesionales adheridos a la AAB, esperemos que tras estas Jornadas aumente el número de miembros de la AAB, porque siendo más tendremos más fuerza.


¿Qué le dirías al resto de los profesionales andaluces para que compartan con nosotros nuestras Jornadas y estén con nosotros en Huelva los días 20 y 21 de octubre?

Asistir a unas Jornadas profesionales siempre es enriquecedor, independientemente del lugar donde se celebren. Es un momento de aprendizaje, pero también de reencuentro con profesionales conocidos y de descubrimiento de otros. El espacio ideal para reafirmarnos como profesionales de la cultura y para impregnarnos de los conocimientos y las experiencias que se comparten con ponentes y asistentes. Se trata de un evento formativo de gran interés para todos, especialmente para los bibliotecarios de bibliotecas municipales, acostumbrados a trabajar en solitario y sin mucho contacto con otros profesionales.
 En Huelva hemos trabajado mucho para que el contenido y el fluir de las Jornadas sea el mejor posible.

Que Huelva sea durante 2017 “Capital  Española de la Gastronomía” va a permitir a los asistentes disfrutar especialmente de su gastronomía, conocida por su gamba blanca, los frutos rojos, los productos con denominación de origen como son el Jamón de Jabugo o los Vinos Condado de Huelva, y otras especialidades como la mojama de Isla Cristina o el garbanzo de Escacena. Sin duda, un placer para los sentidos para disfrutar estos días, por lo que hemos preparado un mapa detallado con restaurantes cercanos al Palacio de Congresos Casa Colón, donde degustar cualquiera de estos productos. Además, durante 2017 Huelva celebra el 525 Aniversario del Encuentro entre Dos mundos, 525 años desde que Colón llegó a América. Por ello os recomendamos que si venís con tiempo, visitéis los Lugares Colombinos (el Monumento a la Fe Descubridora en Huelva, el Monasterio de la Rábida y Muelle de las Carabelas en Palos de la Frontera), y otras zonas de la provincia, como Aracena con su Gruta de las Maravillas, Almonaster la Real, Trigueros con su Dolmen de Soto,  el Parque Nacional de Doñana, las playas cercanas de Punta Umbría y Mazagón; Moguer, cuna de nuestro Nobel Juan Ramón Jiménez, y un largo etcétera de pueblos donde siempre encontraréis algo que os gustará. 


miércoles, 11 de octubre de 2017

ENTREVISTAS CON PONENTES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA: 
Enrique Herrera Viedma




Enrique Herrera Viedma.
SECABA LAB. Universidad de Granada


¿Estamos asistiendo a un cambio de paradigma en la biblioteca, pasando del paradigma informativo al paradigma social?

Nosotros creemos que si, y es lo que vamos a plantear en las Jornadas. Después de internet y el móvil las bibliotecas públicas no se podrán justificar siendo solo mediadoras o suministradoras de información. El 80% de la población resuelve sus necesidades informativas acudiendo a internet y más en concreto a google, y manifiestan que con la información que encuentran tienen suficiente. Así que la biblioteca, en el s. XXI, tendrá que hacer algo más que difundir información.
Estamos convencidos que estamos pasando a un nuevo paradigma para la biblioteca, como espacio social, que hace comunidad, que permite el encuentro. Estas nuevas habilidades, hacer comunidad, nos parece que cada vez serán más importantes en nuestra formación y en el ejercicio profesional.

¿Cuál es la nueva imagen que deberíamos dar ante la sociedad?

Si los gimnasios son el sitio para el cuerpo (mantenerlo en forma, tonificarlo, hacerlo ágil y flexible, etc.). La biblioteca debería ser el sitio para la cabeza (mantenerla en forma, abierta, despierta, bien amueblada, etc.). Esta imagen nos parece clara, cualquier cosa que le venga bien a la cabeza de las personas debería ser asumida como función del bibliotecario. Podríamos decir que nos tendríamos que preguntar ¿qué necesitan las cabezas de los usuarios? para saber cómo deberíamos desempeñar nuestro trabajo. Y está claro que nuestra cabeza no solo necesita información.

¿Por qué en la biblioteca del futuro los espacios tienen que tomar mucha más importancia?

Es algo que venimos observando desde hace años en los estudios de satisfacción de usuarios que hace Secaba, nuestro grupo de investigación. Es muy frecuente que cuando a los usuarios se les pregunta ¿qué es lo que más deseas? contesten que el espacio, antes que la información, que parece debería ser lo lógico. Esto nos fue llevando a considerar los espacios como algo fundamental de la biblioteca, al mismo nivel, y para nosotros más, que la información. Espacios para pensar, para encontrarse, para crear, para relajarse… Los bibliotecarios deberíamos ser buenos creadores de espacios, y tener formación al respecto. Estamos hablando en la línea de lo que se llama tercer lugar, y las ciudades con más calidad de vida son las que tienen más y mejores espacios tercer lugar.

¿Cuáles serían los puntos clave para mejorar la imagen de las bibliotecas ante la sociedad?

Esperamos que este sea uno de los grandes debates de las Jornadas, nosotros vamos a plantear que los bibliotecarios necesitamos cambiar la imagen de las bibliotecas, y pasar de ser vistos como centros de información a ser espacios sociales. Internet y el móvil, haciendo la información accesible a todo el mundo, desde cualquier lugar y con mucha información gratis, nos tienen que hacer pensar cuál debe ser nuestra función después de internet y el móvil.
Y por supuesto la calidad, y justificar el servicio que prestamos a la sociedad, rendir cuentas, para lo cual antes necesitaremos procesos de evaluación para saber la eficacia y eficiencia que tenemos.

¿Qué esperas de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?

Ideas para hacer más visible la biblioteca y la lectura pública en Andalucía.
Plantear medidas para que Andalucía no siga en la cola de la lectura pública en España, teniendo presente que España es de las últimas en Europa. Andalucía está en una doble cola, en la española y en la europea. Con esta situación Andalucía tendrá problemas para desarrollarse en la sociedad de la información y del conocimiento.

¿Qué te parece el trabajo de la AAB en favor de la profesión?


Nos parece que estamos viviendo una época en que hay que redefinir el papel de los bibliotecarios y el de la biblioteca. Estamos en momentos de cierta confusión y de no saber qué camino seguir. No hemos reflexionado suficiente lo que en nuestra profesión representa internet y el móvil, y el cambio acelerado que están produciendo. Ahora es más necesario que nunca que nuestras asociaciones profesionales trabajen para definir los nuevos roles y el camino a seguir.


martes, 10 de octubre de 2017

ENTREVISTAS CON PONENTES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA: 
Gregorio García Reche





Gregorio García Reche. 
Biblioteca Universitaria de Málaga


¿Cómo podrías definir "Retorno de la Inversión en Bibliotecas"?

En un servicio público como la biblioteca, aparte de las conclusiones concretas a las que se pueda llegar de euro que retorna por euro invertido, quizás la clave esté en lo que cada ciudadano estaría dispuesto a aportar con sus impuestos por mantener el servicio con las prestaciones actuales o mejores.
En definitiva, que la media resulte superior a lo invertido por el erario público por habitante.


¿Desde cuándo empezaste a escuchar este término?

Hace unos años, con los trabajos realizados en nuestro país, como el liderado por FESABID; o fuera de él, como el de bibliotecas públicas danesas o en el ámbito anglosajón.
Incluso en REBIUN, en un Grupo de Trabajo de la Línea Estratégica 4, trabajamos este asunto en 2014 y se contempló, entre muchos otros, en el informe “Directrices y estándares de calidad: objetivos estándares para bibliotecas de REBIUN”, como indicador de los resultados clave de la actividad, para medir en términos financieros el valor aportado por las bibliotecas universitarias a la sociedad o a la comunidad en la que se centran.

¿Algún proyecto que te haya llamado la atención?

Esos que he mencionado en la pregunta anterior, aunque he de reconocer que, tras el trabajo indicado, no los he seguido muy de cerca ni con gran rigor.

¿Cree que es necesario conocer el ROI de nuestras bibliotecas para justificar socialmente la inversión en nuestros servicios?

Es conveniente y es un factor más que puede justificar la necesidad de la existencia de la biblioteca, sobre todo en el ámbito de los no usuarios.
Los servicios públicos deben justificarse y este procedimiento basado en la evidencia puede ser muy oportuno; si bien, no hay que olvidar, ni minusvalorar, los basados en la percepción. Para mí estos últimos tienen mayor importancia que el primero, especialmente la percepción del usuario y de la sociedad. Unos resultados altos en la percepción de éstos justificaría la inversión realizada, mientras que lo contrario, una percepción negativa, una baja satisfacción, no salvaría ningún servicio, aunque teóricamente tuviera un índice ROI igual o superior a uno.

¿Cuáles serían los puntos clave para mejorar la imagen de las bibliotecas ante la sociedad?

Una podría ser la implicación de políticos. Quizás tendría que hablarse de retorno del beneficio político de la biblioteca para intentar mostrar las posibilidades que en ese sentido tiene. Están muy desaprovechados los logros, servicios ofrecidos, innovación, etc. de la biblioteca de cara a la opinión pública, no siempre se genera expectativa, no se genera interés… a pesar del gran valor que se les presupone.

¿Qué esperas de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?

Con la cantidad de encuentros profesionales que se realizan en nuestro ámbito, es complicado introducir en ellos innovaciones impactantes, conclusiones influyentes, alianzas productivas… Es lo que espero que abunde en esta edición.
 
¿Qué te parece el trabajo de la AAB en favor de la profesión?

En un sector tan variopinto como el nuestro, con las diferentes situaciones laborales con las que nos encontramos, dependencias administrativas, etc. el campo de actuación no resulta fácil para mejorar las condiciones de los bibliotecarios. Igualmente ocurre con las bibliotecas. También es cierto que la AAB no puede asumir el papel de sindicatos o de colegios profesionales, ni el de la propia administración.
La formación es un aspecto en el que la AAB ha sido crucial, especialmente en momentos en los que no había prácticamente oferta. Esta situación en algunos sectores ha cambiado, pero lo innovador de los temas que se abordan en sus cursos o jornadas, la flexibilidad de varias sedes o la formación virtual le aportan un gran valor.
El contacto profesional también se ha favorecido, como el caso de las Jornadas. Este es fundamental para conocer experiencias exitosas y establecer alianzas.
La información sobre avances y buenas prácticas en sus boletines o redes sociales son muy importantes para mantenernos al día y conocer nuevas oportunidades para implementar en nuestros servicios.





lunes, 9 de octubre de 2017

ENTREVISTAS CON PONENTES DE LAS XIX JORNADAS BIBLIOTECARIAS DE ANDALUCÍA: 
Asunción Maestro Pegenaute






 Asunción Maestro Pegenaute.
 Servicio de Bibliotecas del Gobierno de Navarra



¿Cómo podrías definir "Retorno de la Inversión en Bibliotecas"?

Más que definir, existe doctrina profesional más fundamentada que mi opinión para hacerlo, podría decir -de manera concisa- que es un valor, un indicador que pone en relación los beneficios de la inversión con los costes en instituciones, no lucrativas ni comerciales, como las bibliotecas.

Un valor muy sintético y contundente que se concreta en una cifra y que puede resultar demasiado economicista si no se contempla en el marco de un análisis más amplio sobre el valor, no sólo económico sino sobre todo social, de las bibliotecas. Al menos, ésta es mi experiencia y esto es lo que hicimos en Navarra cuando realizamos el Estudio de Impacto Socioeconómico de la Bibliotecas que se presentó en 2016 y al que, en buena lógica,  voy a aludir.

Si me permitís un juego con las palabras, además de un Retorno de la Inversión, yo diría que es un Reconocimiento Imprescindible de las bibliotecas. “Imprescindible” fue la palabra más empleada por la ciudadanía que participó en el Estudio  y que reconoció, en palabras y datos,  cuán importante era para ellos invertir en bibliotecas. 

Y, ahora, con un análisis socioeconómico de nuestros servicios bibliotecarios, opiniones y datos –mucho más allá del ROI- en la en mano, tenemos información y argumentos.

Argumentos para demostrar –más allá de un eslogan- que las bibliotecas, lejos de ser un gasto, son una inversión y que sus costes se han de iluminar a la luz de los beneficios.

El ROI es, además de un indicador y un instrumento, un argumento basado en datos para poner en valor los servicios bibliotecarios.


¿Desde cuándo empezaste a escuchar este término?

“Nunca me había parado a pensar en el valor económico de un lugar así”. Esta opinión, vertida por una persona encuestada en nuestro Estudio, refleja bastante bien la primera idea que yo tuve al conocer la existencia de trabajos e investigaciones sobre el valor de las bibliotecas, sobre análisis económicos de servicios que yo considero básicos por definición. Me parecía, en aquel momento, que no habría de demostrarse lo obvio y las bondades de los servicios bibliotecarios habrían de valorarse sin necesidad de justificarlos y menos en términos de rentabilidad económica.

Ya conocíamos que, en tierras catalanas siempre pioneras en cuestiones bibliotecarias, se estaba realizando algún estudio. Pero fue en 2013, en  las I Jornadas Profesionales de ASNABI (asociación a la que pertenezco) cuando estas reflexiones comenzaron a despertar nuestro interés. “Redefiniendo la misión de la biblioteca públicas” era el lema de aquellas Jornadas y, en su marco, Fermín Erviti –responsable de Comunicación de la Cámara de Comptos de Navarra- ofreció una conferencia titulada “Precio y valor en las bibliotecas” que, si bien quedaba lejos de los planteamientos con que se realizaban los estudios que nos ocupan, puso sobre la mesa la reflexión sobre cuánto cuestan los servicios bibliotecarios y qué valor y valores aportan a la sociedad.

A mi juicio, fue FESABID y el estudio que promovió en 2014, El valor económico y social de los servicios de información: bibliotecas, coordinado por José Antonio Gómez Yáñez quien puso el acento en lo necesario de este tipo de análisis y reflexiones.

Y, por supuesto, la realización en nuestra Comunidad -como escenario piloto- del estudio promovido por el Consejo de Cooperación Bibliotecaria, Estudio de Impacto Socioeconómico de las Bibliotecas en la Comunidad Foral de Navarra, realizado a lo largo de 2015, fue definitivo.

Yo me incorporé -de manera más activa- en una fase avanzada pero, sobre todo, en su momento de presentación y difusión a la ciudadanía. Para nosotros, éste era uno de los principales objetivos del estudio, “El valor de las bibliotecas”, darlo a conocer a la sociedad, a la ciudadanía y a los responsables de las administraciones e instituciones competentes en garantizar los servicios bibliotecarios. No queríamos limitar únicamente su difusión al ámbito profesional aunque ha tenido un eco importante. De todo  ello hablaremos en vuestras Jornadas.


¿Algún proyecto que te haya llamado la atención?

Me temo que sería redundante contestar esta pregunta porque sospecho que en la anterior se deduce que, más que llamar la atención, estoy implicada y comprometida, de manera decidida, en el que hemos realizado en Navarra. Será un honor contaros, en Huelva, la oportunidad que para nuestra Comunidad y nuestras bibliotecas ha supuesto esta experiencia.

Pero si queréis conocer nuestro estudio, de manera más sintética que el propio informe, os invito a leer el artículo que publicamos en mayo en una revista profesional, Clip (Boletín de SEDIC).


¿Cree que es necesario conocer el ROI de nuestras bibliotecas para justificar socialmente la inversión en nuestros servicios?

Si creo que es importante conocer, tanto el ROI como otros indicadores de valor económico y social, no tanto para justificar una inversión sino para explicarla, para hacer sabedora a la ciudadanía el potencial de estos servicios públicos.

Más allá de un valor concreto, reitero que lo importante es llevar a cabo un análisis más amplio, con la metodología o metodologías adecuadas y los indicadores pertinentes, para conocer el impacto económico y social de los servicios bibliotecarios en su entorno.

La transparencia en la gestión de los servicios públicos es una máxima que deben tener las administraciones y un derecho que tenemos la ciudadanía para conocer el destino de impuestos y contribuciones a las arcas públicas. Y la evaluación, con parámetros profesionales y fiables, es  inexcusable –esto sí- para dar cuenta del empleo de los recursos.

Más allá del ROI, un análisis socioeconómico de los servicios bibliotecarios y su impacto en la comunidad en la que se insertan, pone de manifiesto (esto ha sucedido en Navarra) cómo estas instituciones son un motor de alto rendimiento y son muy bien valoradas por la ciudadanía (sea o no usuaria de las mismas, y esto es importante). Unos servicios que, además de un valor concreto, aportar valores que son vistos cómo básicos, importantes e imprescindibles.

“Las bibliotecas tienen el poder de poner al alcance de cualquiera una inmensa riqueza” o “Creo que las bibliotecas se han convertido en un servicio imprescindible, igualable a la salud, educación y servicios sociales”,  son dos de las cientos de opiniones vertidas en el Estudio que ponen de manifiesto la alta consideración que la ciudadanía tiene de nuestras instituciones. Esta es su justificación social, que las personas –las utilicen o son- valoran las bibliotecas y reconocen los beneficios para el conjunto de la sociedad. 

Pero terminando por el inicio de la pregunta, es útil conocer el ROI para calcular el incalculable valor bibliotecas, algo más que un juego de palabras que, personas y bibliotecas pueden conocer por medio de una sencilla aplicación que desarrollamos tras la realización del estudio: una calculadora de doble cara.


¿Cuáles serían los puntos clave para mejorar la imagen de las bibliotecas ante la sociedad?

Vengo leyendo las opiniones de colegas que me preceden en estas entrevistas, coincido en mucho de lo que aportan y sería redundante repetirlo.

Pero si que incidiría en que la biblioteca como espacio o como espacios – y en este tema la profesión está en plena reflexión- es un punto clave a potenciar.

Y anoto una constatación. Cuando se pregunta a la ciudadanía –y en Navarra se hicieron dos encuestas para el estudio en la que participaron 5.200 personas-, la imagen que proyectan de nuestras instituciones es altamente gratificante. No debemos olvidar que son nuestros grandes aliados para proyectar una imagen, que será más positiva cuando la sientan más suya.

“La biblioteca es como el aire, está y respiras”, ¿cómo superar esta imagen?


¿Qué esperas de las XIX Jornadas Bibliotecarias de Andalucía?

En primer lugar, revivir el estímulo, la cercanía y la alegría que tenéis los profesionales de Andalucía en estos encuentros y que viví en el año 2000 cuando me invitasteis a las XI Jornadas Bibliotecarias. Yo atravesaba una situación profesional complicada y fui a presentar un proyecto de organización bibliotecaria que habíamos elaborado en Navarra, con enorme entrega y confianza,  pero sabíamos fracasado. Participar en los “Encuentros en la frontera” de vuestras Jornadas fue un reencuentro con la ilusión y vuestra solidaridad, un bálsamo para otras malas Jornadas. Siempre os estaré agradecida y espero “retornaros” ahora algo de lo que me aportasteis.

Porque esto son unas jornadas profesionales: aprendizaje, intercambio, reflexión, reunión y convivencia sin fronteras entre personas a quienes une valor y valores, no sólo bibliotecarios.


¿Qué te parece el trabajo de la AAB en favor de la profesión?

Imprescindible, como las bibliotecas, es la existencia de las asociaciones profesionales. Conozco algo del trabajo que lleváis a cabo porque, además, lo hemos compartido en otros foros profesionales como FESABID. Como ya he apuntado, pertenezco a, ASNABI,  en la que he formado parte de varias juntas y he presidido dos veces. Es admirable vuestra trayectoria de muchos años, vuestro compromiso por la mejora de las bibliotecas y vuestro constante empeño en la formación profesional; la cifra lo dice todo, diecinueve jornadas es un número muy respetable que habla de solidez. 

Asociación implica colaboración y cooperación; una suma de esfuerzos y  empeños,  saberes y compromisos que permiten a una profesión hacerse oír con más fuerza y le permite escuchar muchas más voces.

Creo que, en un momento en que el asociacionismo profesional parece estar estancado (curiosamente cuando en la sociedad civil se entrevé  en crecimiento), el trabajo de una asociación como la vuestra es una excelente referente.