martes, 7 de octubre de 2014

Entrevista a los invitados a las I Jornadas Técnicas de Bibliotecas

Entrevista a los invitados a las I Jornadas Técnicas de Bibliotecas: Jesús López Lucas 






Jesús López Lucas. 
Universidad de Salamanca. Documentalista CRAI


Inteligencia emocional en bibliotecas, ¿qué te sugiere esta frase?.

En mi opinión cuando hablamos de inteligencia emocional en bibliotecas nos  referimos al conjunto de habilidades sociales y personales que nos permiten expresar nuestras emociones y entender las de los demás con el fin de guiar nuestro comportamiento personal y profesional.

Creo que tener inteligencia emocional en las bibliotecas suponer tener, aprender y cultivar una serie de cualidades personales como la iniciativa, la empatía, la adaptabilidad o la capacidad de persuasión y  la automotivación entre otras,  que nos permitirán ofrecer un servicio de calidad  con un alto grado de satisfacción personal y de nuestros usuarios.

Hablar de inteligencia emocional en bibliotecas es también una actitud en el trabajo,  por un lado el componente cognitivo de la biblioteca considerándola como una organización multidimensional y cambiante que aporta diferentes saberes. Si nos referimos al componente afectivo es un lugar de encuentro de afectos: simpatía, cordialidad y  amabilidad. Esto lleva a que el componente conductual o comportamental del personal de biblioteca  será el de respeto a todos los usuarios con sus diferencias, empatía para mejorar la ayuda que podamos dar, adaptativos a los cambios de todo tipo.

La inteligencia emocional es el trabajo diario, los retos, los imprevistos, la espontaneidad, la inmediatez, la resolución de conflictos, la resolución de imprevistos, lo no programado, solucionar el problema del alumno que no ha devuelto los libros y los sigue necesitando, consolar y hablar con el compañero que tiene un mal día, saber pedir silencio al grupo que habla, explicar a los responsables la necesidades de mejoras y lo positivo que será para la institución, observar si un estudiante está mal y llevarlo a tu despacho para ver en que le puede ayudar, escuchar las quejas, sentarte en la sala de lectura como un usuario mas a observar que sucede y como se comportan los usuarios. Es saber guiar en las necesidades informativas de cada persona, es ayudar  a los compañeros de otros servicios, es colaborar en todas las actividades, de todos los colectivos, etc.
En definitiva todo lo relacionado con la inteligencia emocional en las bibliotecas podemos decir que son los sentimiento y emociones que aparecen diariamente en ese espacio llamado biblioteca. Son la “chispa de la biblioteca”.


 ¿Cree que los bibliotecarios están preparados para responder a las nuevas demandas de los usuarios, fruto de la situación actual del país?, ¿Será nuestra respuesta positiva hacia los usuarios?.

La situación actual del país no es muy diferente a la de otros momentos históricos, según la encuesta del CIS de febrero de 2014 lo que más preocupa a los españoles es el desempleo, la corrupción, la economía, la clase política, sanidad, educación, recortes y desahucios.

Y pienso que las bibliotecas con inteligencia emocional no van a solucionar los problemas del país, pero si que pueden ayudar a mejorar la situación y ejemplos de esto lo tenemos en diferentes bibliotecas. En lo que respecta al desempleo muchas bibliotecas ayudan mediante enlaces a ofertas de empleo especializadas, la formación en competencias informacionales  AFIN, etc

Ante la impresión de corrupción en el sector público y privado lo que podemos hacer en la biblioteca es ofrecer una imagen de honestidad (en la calidad de nuestro trabajo, transparencia en la contabilidad, optimización de recursos públicos). La formación básica y especializada pretende fundamentalmente  el uso de forma óptima de los recursos adquiridos por la institución.

La economía y los recortes, nuestro usuarios tienen que percibir nuestros esfuerzos en la optimización de recursos (envío de información por correo electrónico, uso responsable de los materiales, reutilización de papel, cuidado de los espacios, etc.

Ante los desahucios y otros problemas sociales, lo principal es la sensibilización y compromiso que podemos realizar desde nuestros lugares de trabajo y cada biblioteca lo puede mirar desde su óptica: Se pueden divulgar artículos sobre secuelas psicológicas que producen las situaciones de desahucio, protocolos de intervención en crisis ante los desahucios, cifras de suicidios, legislación, cómo afecta a los niños, etc. Se trata de ser sensibles ante las diferentes realidades sociales que envuelven las bibliotecas.

Si los usuarios perciben sensibilidad hacia sus problemas y necesidades, compromiso y cercanía en nuestras respuestas, tendremos su aceptación.


¿Qué beneficios traerá la inteligencia emocional a los bibliotecarios?, ¿Lo podremos aplicar en nuestra labor diaria?.


Utilizar a diario la inteligencia emocional tiene múltiples beneficios en todas las áreas de nuestra vida y no se puede desligar. Se tiene o no se tiene y tampoco se puede anular en determinadas esferas de lo cotidiano.

En este sentido, en nuestra área laboral “las bibliotecas”, la inteligencia emocional, se asocia a cualidades curriculares que todos buscamos en un trabajador, como son: rasgos altamente requeridos en cualquier currículo competente, como es el caso de la automotivación o motivación intrínseca, quizá en el caso del empleo público la cualidad más importante para nosotros y sobre todo para las instituciones. Este tipo de motivación es la que nos lleva a emprender, a buscar la novedad, a plantearnos nuevos retos, a ampliara nuestras capacidades y a una exploración y aprendizaje continuo.

Algunas investigaciones relacionan esa motivación intrínseca con el aumento de la autoestima y  la satisfacción personal. En lo que respecta a las instituciones se relaciona con desempeñar una tarea con éxito, rendir más y mejor en definitiva conseguir la excelencia.

A los bibliotecarios creo que además de lo expuesto con anterioridad le ayudará a expresar mejor sus sentimientos comprender los de los demás, a tener mayor autocontrol, a ser más independiente, proactivo, optimista, es capaz de realizar sus sueños en su lugar de trabajo, no se lamenta constantemente ya que canaliza sus energía hacia nuevos retos positivos.

En lo que respecta a la salud creo que es positivo  para evitar la ansiedad y estrés que pudiéramos tener en nuestro trabajo.

Y para mi uno de los componentes de la inteligencia emocional que más creo que influyen en los beneficios para el bibliotecario es la empatía.  Nos permitirá llegar todos los días optimistas a la biblioteca, porque vamos a realizar una gran labor (vamos a ayudar a personas). Vamos a escuchar, a ponernos en su lugar, a aprender con los otros, etc.

Sin inteligencia emocional el trabajo sería algo mecánico, poco motivador y difícil de soportar durante mucho tiempo.


Al pensar en los bibliotecarios, ¿Cómo ve su labor en el tejido social de las poblaciones?.

Por mi experiencia, creo que es difícil pensar en un bibliotecario estándar y cada unos tenemos una imagen más o menos positiva, que hemos configurado por nuestra experiencia personal.

El cambio debe empezar por las distribuciones de los espacios en las bibliotecas, los bibliotecarios deben estar en las entradas de las bibliotecas deben tener el contacto inicial con los usuarios, ayudando y guiando en sus necesidades informaciones u de otro tipo.

Los puestos en las bibliotecas todos deben ser de la máxima cualificación ya que  si no es así, lleva a que se proyecte una imagen del bibliotecario que no corresponde con la real, en la mayoría de las bibliotecas nadie sabe quien es el bibliotecario.


Lo que está claro que si configuramos la imagen social del bibliotecario como la persona que está en una biblioteca pública o universitaria leyendo, realizando el préstamo, pidiendo carnés, mandando callar, tranquilos y  poco competitivos, poco o nada tendremos que hacer en el futuro de esta sociedad cambiante y como mucho tendremos un cartel en una oficina.

Pero  si presentamos nuestras bibliotecas como espacios abiertos a las diferentes realidades de nuestra sociedad, si ofertamos servicios en función de las necesidades de diferentes grupos, si nos esforzamos en tener buena comunicación, empatía y actitud positiva tendremos un hueco en la sociedad.

Si además tenemos presencia en las redes sociales, colaboramos y ayudamos en las escuelas, institutos, residencias, asociaciones, ONGs, es decir nos comprometemos y mostramos las bibliotecas como un espacio social,  nos harán un sitio y nos permitirán sentarnos a su lado.

Si conseguimos que los ciudadanos vea a los bibliotecarios como la parte activa  de la biblioteca donde se expresan y defienden valores democráticos, confianza, autenticidad, fiabilidad, honestidad, honradez, transparencia y compromiso social, nos verán como un valor positivo.

Y si nos asociamos, tenemos presencia en los medios de comunicación, si participamos más en la vida pública y realizamos campañas de imagen, cambiarán las actitudes y por tanto la imagen que proyectamos en la sociedad.


 ¿Espera una participación activa en las Jornadas?.

Creo que si, ya que la Inteligencia emocional va mas allá del trabajo técnico de los bibliotecarios, es como aparece en la información de las jornadas ver la parte mas humana de las biblioteca, lo que nos motiva, conocer los sentimientos nuestros y los de los demás.

Creo que además debe ser activa ya que de las experiencias de todos podemos aprender.


¿Qué expectativas tiene frente a la celebración de las Jornadas Técnicas de Bibliotecas, centradas en la temática de la inteligencia emocional?.

Espero fundamentalmente aprender, conocer otras realidades, salir de mi entorno para conocer y comprender otras realidades bibliotecarias.

También estas jornadas sirven para cargar pilas y motivarse para trabajar en experiencias nuevas que hemos conocido en el contacto con otros compañeros.

 Y por último poder transmitir durante estos días que aparecerán informaciones en los medios de comunicación y redes sociales,  que las bibliotecas  son lugares abiertos, actuales, que se adaptan a todas las realidades personales,



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